En un emotivo relato de Manuel Rivas, un saxofón viajaba en la niebla para amenizar las fiestas de un pueblo perdido, allí donde el sonido de un pasodoble inunda de luz el mas sombrío de los días...y hasta el mas viejo del lugar busca su pareja y baila
Yo tenia poco cariño por los pasodobles....hasta que pude tocarlos con la Banda, también recorrí algunos pueblos donde tocamos y tocamos pasodobles...en ocasiones con mas pena que gloria...y siempre había alguna parejita de ancianos bailando y aplaudiendo...
Tanto fue así que me hizo pensar que cuando oimos a un músico en directo oimos en parte su música y en parte...un recuerdo que tenemos de esa música en la cabeza..o en el corazón...solo así me explico que nos aplaudieran tanto y se oyera a veces algún "bravo"
Y sobre todo ese pasodoble qu une a un padre y una hija en el recuerdo de un dia especial...
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